DULCE REALIDAD

Ya estoy cansado de tanto verso con dolor,
ya quiero ahora hacerle un poema a nuestro amor,
quiero confesarte que tus ojos son mi sol
la mirada tuya es mi invierno y mi calor.

Tu piel, lienzo blanco, es mi espacio predilecto
estar a tu costado es lo más cerca que hay del cielo
amarte es un oficio que aprenderlo me ha costado
el beso de tu boca todo ha recompensado.

Dónde estás ahora donde estás me he preguntado
cerca no me encuentro lejos, nunca, descartado,
lejos no estoy nunca, basta ver tu corazón
si por dentro lo rebuscas lograrás ver que ahí estoy.

Recostado como un ángel, soy un ángel sin su lira
yo no te hago melodías, yo te hago poesía
me resulta algo más fácil, ya lo sabes, me conoces
me conoces desde antes y tú sabes que esto es nuevo.

Es que yo recientemente he encontrado la alegría
sabes que eres responsable de que sienta esas cosquillas
me atormenta todo el día su famoso cosquilleo
esto es mi alegría es amor lo que yo siento.

Quiero amanecer a tu lado hasta el día en que no vuelva a amanecer jamás,
estoy seguro que esa mañana
cálida, aunque invernal,
habré vuelto este poema una dulce realidad,
y sabré que he amado
y me has amado de verdad.

Alonso Quijano
Lima – 24/10/11

Pd. para Bianca Carolina Denegri Borja ¡TSIMA!

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BICADEBO

Duele, realmente duele mucho
y sé muy bien que yo
tejí el chicote que me azota
sé muy bien que yo cavé la tumba,
que recibirá lo que quede
tras el paso de tu furia.

Bicadebo no te debes apiadar
tejí el azote y me até al madero
merezco los golpes, y será menos que nada,
menos que lo hecho por este
insensato ciervo irreverente

Bicadebo, te amo…
procede, procede,
pero quédate a mi lado
no me dejes solo
ahora que he destruido todo
quiero construir en mi tu castillo.

Bicadebo no me olvides por favor,
no, no me olvides
te amo, te amo, te amo,
y el dolor en los huesos
ahí más profundo que la
enmarañada raíz del grito
donde sólo el verbo, Bicadebo,
puede matar. Me está matando
el verbo, con el arma que tejí,
con el arma que te di.

Alonso Quijano

Lima – 02/08/11—> 03:10 a.m

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PRISA DE HUIR

Y pensar que estoy aquí,
no sé dónde, solo, aquí;
junto a mi nostalgia,
junto al cielo gris
y junto a tu soledad.

Estoy aquí un poco más lejos
que donde estuve ayer
que hacía frío y no había cobija,
ayer que el alma ya clamaba amor
y el vacío que dejaste junto a la ropa
me contaba donde estas
y de tus alegrías pasadas.

Por eso estoy aquí.
Y si estoy aquí es por que
lejos de lo nuestro quiero estar
lejos de los recuerdos de vidrio
que cortan el alma
lejos de la sonrisa
que dibujaste frente al espejo.

Estoy aquí, más lejos que en donde
ayer estuve, por que ya estuvimos ahí
y ese espacio guarda nuestra firma.

Alonso Quijano
Lima – 29/05/11

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PRISA DE HUIR

Y pensar que estoy aquí,
no sé dónde, solo, aquí;
junto a mi nostalgia,
junto al cielo gris
y junto a tu soledad.

Estoy aquí un poco más lejos
que donde estuve ayer
que hacía frío y no había cobija,
ayer que el alma ya clamaba amor
y el vacío que dejaste junto a la ropa
me contaba donde estas
y de tus alegrías pasadas.

Por eso estoy aquí.
Y si estoy aquí es por que
lejos de lo nuestro quiero estar
lejos de los recuerdos de vidrio
que cortan el alma
lejos de la sonrisa
que dibujaste frente al espejo.

Estoy aquí, más lejos que en donde
ayer estuve, porque ya estuvimos ahí
y ese espacio guarda nuestra firma.

Alonso Quijano
Lima – 29/05/11

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SUEÑO SOÑADO DESPIERTO

Serás entonces mi musa inspiradora,
que le brinde ligereza al alma
y permita a mi mano bailar
un vals sublime y longilíneo.

Serás así mi musa inspiradora,
la de esas largas noches de espera,
de esos tiempos longevos
e insanos para las insanas mentes y almas.

Serás así mi musa, oh musa,
piel tan clara como la noche
sin estrellas, con luna;
tan clara, con luna y sin estrellas.

Tu nariz, oh, tu nariz musa hermosa,
es como un desliz tan suave, sutil,
al infinito mar blanco de tu rostro,
y tu sonrisa, labios rosa.

Oh musa, tu mirada perdida no sé dónde,
no sé qué es lo que busca tu mirada
tras el frío cristal, tus ojos tibios
buscan algo qué encontrar.

Tus ojos se cerraron, viajaron a otro mundo,
lejos, lejísimos, tan lejos que sólo queda
en mi retorcida mente proyectar tu sueño

Ahora despierto y tu dulce silueta
se difumina en la triste alba;
musa del sueño soñado despierto,
en la noche que fue la más clara.

Alonso Quijano
27/05/11

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ELLOS

Ella
no tiene padre ni madre,
él
tampoco;
ella
no tiene alimento que la guarde,
él
tampoco;
ella
tiene ocho años,
él
tres;
ambos
trabajan,
ambos
son nada;
pero así,
¡así!
tienen un porqué reír

Alonso Quijano
Av Arequipa 5:43 p.m – 22/05/11

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