TAMBIÉN FUE MI ERROR

TAMBIÉN FUE MI ERROR

Aliaga, de corazón espero que mi familia no te deje nunca en paz hasta que el sistema, si funciona, te condene por mi muerte.

¡Cabrón! Mis malas decisiones no justifican tu accionar deplorable y negligente como médico de emergencias del Hospital Regional de Pucallpa.

Sí, estaba ebrio; sí, me accidenté sin usar el casco; pero ¿eso te limpia de tenerme desatendido cinco días?

Si no fuera porque vino un doctor de mayor jerarquía a putearte, tú no te movías.

Entré la noche del domingo a emergencias, justo después de que mi cuñado ingresara convulsionando.

Amor mío, discúlpame por lo que te hice pasar, sé que tu corazón ha quedado dañado y es lo que más me duele.

No debí salir, mi amor, debí escucharte y quedarme en la casa hasta que vuelvas o simplemente debí tomar un motocarro.

Mami, lo siento tanto, sé que no te dije que estaba junto a ella; pero, sabes cómo te ponías. Preferí no darte esa carga.

Eternamente lamentaré que lo último que te dije haya sido esa mentira.

Yo no me había ido a cenar, yo estaba con ella en una reunión y mi cuñado se puso mal.

Llamamos a serenazgo y llegaron dos unidades, una se lo llevó junto a mi amor.

Me dijo que me quede; pero sentí el impulso de acompañarla y salí detrás de ella en la moto.

Una curva abierta me ganó, no puedo creerlo, fue esa curva, un poco de polvo y al piso.

La moto paró en el primer poste y yo volé al segundo donde di de espaldas, no con la cabeza, con la propia espalda.

La segunda unidad que fue a atender a mi cuñado fue la que me terminó trasladando, con toda prisa, al Hospital Regional de Pucallpa.

Lo último que hice, con algo de conciencia, fue aquel grito que di en emergencias antes de desmayarme, me dolía demasiado.

Entre el dolor en el pecho y la permanente sensación de estar ahogándome, no pude hacer más que gritar y llorar.

Me hubiera encantado resistir un poco y poder decirles que me estaba ahogando, a ver si así ese imbécil de Aliaga ordenaba revisar mis pulmones.

Si hubiera podido hablar, quizá ese súper doctor se hubiera dignado a ordenar una tomografía de cabeza, tórax y abdomen, y no solo de cabeza.

Si tan sólo hubiera hecho la orden como correspondía a un accidentado, se habrían percatado que tenía un pulmón completamente colapsado.

Claro, al final sí lo supieron, como cinco horas después de mi muerte, ¡huevón! ¿dónde te regalaron tu título de médico, Aliaga?

Fueron días horribles y sí, Aliaga, que todos sepan que fuiste tú el que me mataste y el que heriste a mi familia que hizo todo lo que pudo.

¡Gracias por todo el esfuerzo que hicieron! sé que fue enorme y sólo me puedo llevar la alegría de haber vivido treinta y un años en una familia espectacular.

Más unida y amorosa que mi familia no creo que haya y usted, Aliaga, nos ha ocasionado un dolor inestimable.

También fue mi error, no lo niego, no debí hacer todo lo que me llevó a tu asquerosa presencia; pero, eso no expía tus culpas.

Ojalá te retiren tu licencia, ojalá que no vuelvas a ejercer la medicina.

Espero, con todo mi ser, que termines reflexionando sobre tu desidia en prisión, porque tu paquidérmico y apático proceder médico me costó la vida.

Yo estuve ahí, escuchando a mi madre, a mis primos, preguntando por mí tarde, mañana y noche. Yo lo vi a usted, Aliaga, decidir no atenderme.

Sé muy bien que usted negó que hubiera un ecógrafo disponible para mí en el hospital, cuando ecógrafo sí había.

Hablando del elefante blanco aquel, no es posible que no me pudieran sacar una bendita plaza de rayos X en el hospital, porque estaba malogrado el aparato y no podían comprar uno nuevo porque el hospital nuevo les dará uno.

¿Cuándo, Aliaga, cuando se le muera otra docena de pacientes?, ¿dentro de tres o cinco años?

Esa pepa es para ti, para tu jefe y el jefe de tu jefe, ¡necios de mierda!

No es posible que sean directivos de un hospital que no tenga ni una máquina de rayos X.

Lo peor fue ver cómo tú, Aliaga, atendiste con premura y cuidado a un delincuente del penal al que inmediatamente lo metiste a sala y lo operaste.

¿Qué te costaba hacer una cirugía exploratoria?, ¿qué te costaba pedir bien la maldita tomografía?, ¿por qué me hiciste esto?

Yo era un buen tipo, la alegría de mi madre y de mis primos, el tío Yeyo para mi Emma y demás sobrinos.

Llego a pensar, quiero pensar que te quité a tu mujer, que me tiré a tu amante o algo personal y que te desquitaste así.

Me cuesta creer que, por tus huevos, decidiste simplemente no atenderme, dejarme morir.

Así te haya hecho lo que sea, igual espero que te vayas preso porque, ni siquiera tus cuernos justificarían tu negligencia médica.

Y sé que esa será tu figura legal, porque no sólo fui el irresponsable que chocó borracho, fui un profesional, contador público colegiado y bastante instruido en leyes.

Aliaga, espero que mi familia te haga comer cana por mi muerte, homicida. Ojalá que no te dejen en paz.

Creo que ya lo dije todo, familia, gracias por el velorio, por mi bandera, por acompañarme y por elegir un lugar tan significativo para mí (saben a qué me refiero).

Una vez más, siento mucho haberlos hecho pasar por todo esto, no lo esperaba, no pensé que me pasaría.

Primos, amigos, no manejen si están borrachos. Es más, ni lleven su moto cuando va a haber trago, no quiero otro velorio así de necio en la familia.

Amor, lo siento mucho.

Mami, perdón.

Familia, cuiden de mamá.

Siempre estarán en mi corazón, siempre.

Con amor,

Diego.

14 respuestas

  1. La redacción es excelente ! Sentí la voz de Diego !
    Sentí el dolor de mi Emma al no volver a ver a su tío yeyo !

    Sentí la cólera de un pueblo al no tener lo básico en un hospital !
    Dios te tenga en su gloria Diego ‘
    Te extrañaremos por siempre !
    Hicimos lo que pudimos ,lo que estaba en nuestras manos …
    Vuela alto Diego

  2. Oh Dios que historia, que seguro se repite. El karma existe y seguro, en algun momento, de alguna manera Aliaga pagara sus culpas.

  3. Bueno estoy totalmente en shock, hasta ahora no lo puedo creer o asimilar, que mi gran amigo Dieguito, ese amigable , una excelente persona, un gran ser humano, siempre ahí mostrando todo su simpatía, sus anécdotas, sus logros, una vida por delante, mucho por explorar y experimentar, todo por una negligencia médica de un cobarde disque llamarse Dr. Aliaga, que en sus manos dejó morir a mí querido amigo y para del alma, aveces me pregunto porqué las personas más buenas se van más rápido, porqué Dieguito fuistes tan pronto, tú partida me duele tanto, no puedo asimilar hasta ahora, estás son mis palabras de corazón, espero que toda la Familia, primos, sobrinos, tíos y demás familias de mi gran querido amigo Dieguito me tengan presente y no me queda más palabras que decir vuela muy alto amigo Dieguito, te vamos a extrañar, tú ausencia o tú partida no es un adiós sino un hasta luego!
    Siempre te llevaré en mi mente y en mí corazón, tus recuerdos jamás se borrarán, mi gran amigo de infancia y adolescencia, barrio unidos hasta el final.
    Tú gran amigo Luis Herman Hurtado Ribeyro.

  4. Gracias mi Fer por invitarnos a reflexionar sobre lo que significa estar realmente preparado para cuidar una vida y darnos cuenta que no todos lo están, no es entendible por que eligen esta profesión cuando cerecen de vocación, conciencia y humanidad, pero al final, todo acto deja huella: en las personas, en las historias y, de alguna forma, también en quien decidió no actuar, este doctor tuvo una vida en frente que salvar y no lo hizo, pero aun asi la vida siempre encuentra la manera de devolver lo que se da, Dios es justo.

  5. Ya nadie pasará gritando Leo8 te manda saludos haciendome pasar vergüenza en donde me veías cojudo una gran pocta….
    Pero me sacabas una sonrisa con cada grito 😂😂😂 me hacías volver a mis recuerdos cuando leito estaba con vida pero se fueron ahora están como 2 buenos pendejos jodiendo allá arriba o en el infierno más seguro 🤣🤣

  6. Que triste nuestra realidad como país , en varias regiones los hospitales están en estado de precariedad y con pésimos profesionales de la salud . El caso de Diego es triste y ojalá se haga justicia para él, no puede ser posibles tantos días sin detectar/ diagnosticar el verdadero problema , negligencia total.
    Muchas fortaleza para la familia de Diego en este momento difícil 🙌🏻

  7. Excusas de mal funcionamiento del equipo medico para justificar que no se quiere hacer un buen trabajo, fácil decir es un borracho más, sin saber que pudo haber sido la primera vez que lo hacía o que hubo algo antes de por medio. He sentido la cólera de Diego… Esperemos que no haya más casos como Diego…

  8. Fernando, qué es esto?!
    La cólera que plasmaste en estas líneas es tangible, sabe amargo y dan ganas de desear verdaderamente que la muerte de Diego no quede impune, que Aliaga se vaya a la mierda en prisión y que arranquen los huevos y jamás le nazca un hijo que se parezca a él.
    Lo has logrado, te quedó espectacular, felicitaciones, no calificaré esta columna.

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