Empezó la mañana y el frío abrigaba mis pasos, que perdidos, andaban vahídos en medio del fango; cuando siento que de poco a poco se va esta niebla. En el fondo veo unos labios rojos que el frío envenenan; moribundos los labios se acercan junto a los míos; donde antes estaba la niebla ya no siento frío, es más, siento como que un calor brotase del fondo del alma y unas cuantas cosquillitas jugando, como tocar arpa, nada y todo se junta en el beso que tú y yo nos dimos; el veneno que había en tus labios los dos lo bebimos del veneno sólo mata la cantidad necesaria; lo partimos por la mitad y bebiste calmada, pues la otra mitad del veneno quedó en mi mundo como una nube gris que se hundió en el diluvio; me di cuenta: mis pasos perdidos ya tiene su ruta y tus labios junto a los míos desde hoy a la tumba; ya no quiero cambiar nunca más esta ruta este mundo, ya no quiero volver a pensar qué haré en el futuro.
Si la vida la voy a vivir,
será sólo estando junto a ti.
Alonso Quijano
22/05/11
______________________